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Baley Estudios y Actividades.-
Peritaje y Profesor Mercantil. Pintura y dibujo con : Rus, Carlos Sobrino, Castro Couso y Martinez Pasarín, además de con diferentes pintores en sus años jóvenes.
Se dedicó a la enseñanza de dibujo de tres cursos en la Escuela de Comercio, además de Dibujo Publicitario, Publicidad y Propaganda y otras asignaturas, durante veinte años y a la PINTURA con sus exposiciones reseñadas
Título de Académica Superior de la Academia de Arte”GRECI-MARINO”. Italia.
BIBLIOGRAFÍA.-
Correo del Arte (Madrid).
Plástica Gallega (Vigo).
Gran Enciclopedia Gallega (Tomo 24, pag. 125)
Pintura Contemporánea, en Galicia por Fernando MON (pag. 107 y 141).
Arteguía España.
Guía Europea de Bellas Artes 2000 y 2002.
Artículos en revistas y periódicos.
Antología del Bodegón 2003. Barcelona.
Diccionario Enciclopédico Internacional de Arte Moderno y Contemporáneo 2004/2005 “ALBA”. Italia
Pérez Sánchez, María Isabel. Natural de O Carballiño (Orense), comenzó su actividad pictórica como alumna del pintor galaico-argentino Alberto Castro Couso y de Ana Martínez Pasarín. Cuenta en su haber con numerosas exposiciones, las más importantes celebradas en Vigo, Madrid, Lugo, Puerto Banús, etc., así como la participación en la V Bienal de Pontevedra.
María Isabel Pérez, que firma sus obras con el seudónimo de Baley, realiza una obra inscrita en una modalidad expresionista, con matices de neo-figuración. Su pintura está en posesión de un jerarquizado valor cromático, y a través del dominio de la luz enriquece la vibración de los colores.
Su especial significación del paisaje queda valorada, precisamente, en los tipos del mundo gallego y en las peculiaridades cromáticas de su entorno, lo que valoriza positivamente su pictografía en el carácter y la expresión. Es una buena observadora, y, en cierta medida, seguidora del magisterio de Torres y Maside. (F. M.)
EXPOSICIONES BALEY
1978.- Exposición al Aire libre en la Plaza de la Princesa. VIGO.
1979.- Sala de Exposiciones del Real Club Náutico. VIGO.
1979.- Sala de Exposiciones Maestro Mateo. SANTIAGO DE COMPOSTELA.
1979.- Sala de Arte “Quixote”. MADRID.
1980.- Sala del Paraninfo de la Diputación de PONTEVEDRA.
1980.- Salones del Casino “Nueva Andalucía” de Puerto Banús. MARBELLA.
1980.- Sala de Exposiciones del Casino de VILLAGARCIA DE AROSA.
1982.- 5ª Bienal Internacional de Arte de PONTEVEDRA.
1983.- Galería Richeliu. MADRID.
1984.- Nueva Sala de Exposiciones de la Caja de Ahorros Municipal de VIGO.
1985.- Sala del Aula de Cultura de Caixa Galicia. LA CORUÑA.
1986.- Exposición de Alecrín. VIGO.
1987.- Nueva Sala de Exposiciones de la Caja de Ahorros. VIGO.
1987.- Sala de Cultura de BAYONA LA REAL.
1987.- 1ª Exposición de Artistas Gallegos Alecrín. Concello de VIGO.
1989.- Sala de Arte “Laxeiro”. VIGO.
1990.- Sala de Exposiciones del Aula de Cultura de Caixa-Orense de ORENSE.
1991.- Centro Cultural. BAYONA.
1991.- HOSTAL de los Reyes Católicos en SANTIAGO.
1991.- Sala de Exposiciones de la Caixa de Aforros de ORENSE.
1991.- Sala de la Casa de la Cultura. MONFORTE DE LEMOS.
1991.- Sala del Círculo de las Artes. LUGO.
1991.- Sala de la Casa de la Cultura. VILLAGARCIA DE AROSA.
1991.- Sala de Exposiciones del Teatro Principal. PONTEVEDRA.
1991.- Sala de Exposiciones de Caixa-Vigo. VIGO.
1991.- Sala de Exposiciones del Museo Municipal “Bello Piñeiro” en FERROL.
1991.- Sala del Palacio de Congresos y Exposiciones. LA CORUÑA.
1991.- Sala Laxeiro: XXX Artistas Gallegos. VIGO.
1992.- Galería Montserrat. NUEVA YORK.
1993.- Sala de Arte “Museuni”. FERROL.
1994.- Nueva Sala de Exposiciones de Caixa-Vigo. VIGO.
1994.- Sala de Arte de Caixa de PONTEVEDRA.
1997.- 1ª Bienal de Arte del Mar. BAYONA.
1999.- Pintores Gallegos de los siglos XIX y XX. Hostal de los Reyes Católicos. SANTIAGO DE COMPOSTELA.
1999.- Nueva Sala de Exposiciones de Caixa-Vigo. VIGO.
1999.- Sala de Exposiciones del Club Financiero. VIGO.
2000.- Feria Internacional de Arte de NEW-YORK. J y C Art Gallery.
2000.- Sala de Exposiciones de Xuventude del Centro Gallego de LISBOA.
2001.- 7ª Exposición Internacional de Vendas Novas. PORTUGAL.
2001.- Artesfera. BENIDORM.
2001.- Artec. CASTELDEFELLS.
2001.- Sala del Hotel Carlos I de SANXENXO.
2001.- Sala del Aula Socio-Cultural de Caixa Galicia. SANTIAGO.
2002.- Galería Toranto. BARCELONA.
2002.- VIII Feria Internacional de Vendas Novas. LISBOA.
2003.- Sala Crisolart. BARCELONA.
2003.- Sala Mario. BARCELONA.
2003.- Exp. Internacional de Vendas Novas. PORTUGAL.
Infinidad de exposiciones de carácter social.
Obra en el Museo de la Fundación CELTA.
Fondo de Galería de Euro-Arte. VIGO.
2004.- Exp. Internacional de MIAMI ART CENTER. MIAMI.
2005.- Exp. Internacional de Vendas Novas. PORTUGAL.
LALO VAZQUEZ XIL
UNA PINTURA FIEL, POETICA E INTIMISTA.
Cuando el entendido se adentra en la pintura de Baley (María Isabel Pérez), siente como una dulce inquietud indecible cual si penetrase en un bosque umbrío al que acuchillan tenuamente, gozosamente, rayos de luz cambiantes con tonalidades dispares, que le envuelven en un grato deleite. Y si continúa, notará, poco a poco, que se abstrae en un mundo íntimo, amoroso, en un ámbito conocido.
Esto, que dicho así, no parece más que una nota poética – y lo es-, viene a ser, también en cierto modo, el arco, la clave que sostiene y justifica la pintura de Baley. Y es así, porque la pintura produce esa desazón grata y gustosa tanto por su variación técnica como por su temática, su colorido y su concepción.
Por lo pronto hay que indicar que Baley trabaja con oficio bien sabido, buena técnica aprendida con buenos maestros, mejorada con el uso cotidiano, y con ambos – esto es muy importante-, hace lo que quiere, presenta y crea lo que le pide su momento anímico.
Por eso su obra no se encasilla en la monotemática o en la monocromía con que puede engañarnos la impregnación de todos sus cuadros de ese intimismo poético en el que insisto. Ni cae, por asomo, en lo que estúpidamente alguien pudiese llamar pintura femenina (como si ésta existiese específicamente. Pinta la mujer y pinta el hombre y basta; no hay distinción manierista de ningún tipo en el auténtico artista).
Cada cuadro de Baley es un mundo, un hecho, un esfuerzo y un instante-más o menos largo-.
Y hablo de la intimidad refiriéndome a la interioridad personal , propia de cada uno. Los cuadros de Baley la reflejan. Su grafía, su color proceden de su estado de ánimo, del ambiente que la rodea, de las causas que la motivan.
Así, sus paisajes, flores, bodegones, jardines, interiores, son, en ocasiones, delicados, pintados con ternura y en otras más duros en descripción, más realistas, más tocados de fuerte entorno lumínico. Y sus colores sugerentes, acordes con el instante: luces que envuelven en tonalidades amarillas, carmíneas, todo el entorno de una cierta presencia viva en íntima que captará al instante el espectador. Esto da más fuerza, sobre todo, a sus paisajes, de muy variadas tonalidades, que inquietan nuestro espíritu-¿pretende eso Baley?-al contemplarlos.
María Isabel no pinta “para la galería”, -para lo que podríamos llamar el relumbrón del egoísmo vanidoso-, para agradar a todos. No lo precisa. Ha llegado a una madurez que le manda hacer en cada hora lo que quiere. Y eso se nota en su diversidad y desmesura creadora, porque pinta y pinta, acuciantemente, con una vocación insobornable. De ahí que se vea desbordada en su búsqueda, característica esta también de la pintura de Baley en la que se vislumbra su lucha incesante ante las sensaciones procedentes del exterior.
En nuestra pintora se produce, como en todo artista,-lo dijo algún clásico- la percepción artística y la poética (poesía es creación, en griego), pero quizás con más peso la última. Con la primera siente la forma; con la segunda llena sus cuadros de pasión-meditada y sosegada-, y por eso esparce sus ideas –en la obra- a su antojo, porque le sobra oficio.
En una crítica al uso habría que decir que Baley domina la “cocina pictórica”.Pero esto no bastaría. Baley pinta lo que quiere y como quiere, lo que hace su obra valiosa. Si otro clásico dijo, más o menos, que la obra de arte es un todo efectivo, cerrado y se funda para sí y en sí y esta realidad existe para sí, se contrapone en cierto modo a la naturaleza, la pintura de Baley cumple con ello.
Y esto y el goce que desviene no debe perdérselo el espectador al contemplar su obra, porque Novalis –clásico recordado- afirmaba que “el primer hombre es el primer visionario (espectador)”. Aprovéchense de la buena pintura de Baley.
Lalo Vázquez Xil
Cronista Oficial de Vigo
Miembro del Instituto de Estudios Vigueses
Ex Director del Museo “Quiñónes de León”
Laxeiro
Galicia está siendo, ya se puede decir, un jardín de las delicias de la pintura. En este jardín de la plástica gallega ya cuenta la pintora Baley. En su obra pictórica hay un aliento de creación: rigurosa en la composición, su color está sentido de adentro a fuera. Baley: eres pintora, sigue tu camino sin ataduras.
Laxeiro
Colega Baley: Si te agradan estos renglones quédate tranquila y contenta. Un abrazo para la pintora, otro para el Dr. y dos para tu mamá.
Laxeiro
Pintor de Lalín y anarquista indolente
Madrid 3 Febrero 84
Pablos
LA PINTURA es, ha sido siempre, un proceso de transformación de la realidad entorno. Consecuentemente, en toda pintura hay abstracción, y constituye error suponer que sólo los informalismos son abstractivos. Partiendo de lo inmediato, la naturaleza, los objetos de nuestro medio, BALEY llega a su peculiar pintura mediante idealización de las referencias, de modo que lo que está en sus cuadros nace en ellos, porque estrictamente no es referencia cabal de nada, sino alusión, que la artista se ha permitido, muy lícitamente, aglutinar, simplificar, para que sea lo que su concepción plástica ha sentido. Esto es posible desde que Gauguin nos ofreció un caballo azul, desde que Chagall quiso que los violinistas volasen.
BALEY se mueve en un mundo plástico muy tradicional y sin embargo el resultado de sus cuadros es diferente, personal, porque sabe dotarlos de considerable subjetividad. Están en ellos, si, las flores, los objetos domésticos. Más a su modo, como la pintora quiere. A veces, con la simplicidad de un Morandi. Otras, con la agresividad de un contenido expresionismo, porque, pese a la inmediatez con que se manifiesta, hay siempre cierto lirismo de ensoñación que es, al fin, su temperamento, su propio e insobornable sentir.
LLEGA incluso a suprimir las referencias formales, y algunos de sus paisajes son eminentemente eso, paisajes, porque la naturaleza alcanza ese grado cuando ha sido sentida, rumiada, metabolizada por un temperamento artístico, de manera que sea el color quién todo lo diga, y estemos ante sensaciones transmitidas, no ante referencias.
NADA de pintura femenina. Pintura de pintor, de artista, porque la pintura, ya lo dijo Leonardo, es cosa mental y sentir, que es tanto como ver y comprender, no tiene sexo. Fuerte, expresiva, alegre y muy directa pintura la de BALEY,
incapaz de dejar indiferente a un espectador sensible y atento.
PABLOS
Dorothy Roatz Myers
Nueva York, Septiembre 1.992
El evento de la Exposición en la G. Montserrat, que colgó sus obras desde el 1º de Septiembre, mostró el trabajo de seis artistas, los cuales han recibido los honores en el área del arte internacional:.......Baley.......Sus estilos siguen la gama del duro avance del realismo hacia la abstracción, construído con el color y divisiones espaciales.
De las cinco espléndidas pequeñas pinturas que Baley tiene en la muestra(Exhibición). DERECHAZO y ESTOQUE, son superiores en muchos aspectos. Son fuertes y tienen una apropiada intensidad de ejecución. Baley adapta su estilo al tema. Su pintura la maneja o trata de diferente forma, como BODEGÓN. Este cuadro está ejecutado con gran tonalidad, suavente y fortuito y detenido detalle, realizado a pinceladas (o con el pincel). Habilidad de adaptación es un talento en lo necesario.
Esta artista lo tiene todo.
Sinceramente.
Dorothy ROATZ Myers.
En revista de arte ART TALK y PAUL CADRMS.
Carlos Martínez Barbeito
Presentación
Sin abandonar del todo la fidelidad a un cierto clasicismo –entendido sólo como contraposición a las vanguardias de este siglo- la pintura de BALEY constituye como un referente alternativo a cánones impresionistas y expresionistas, por extraña que parezca esta pacífica convivencia de dos oponentes en una misma mano creadora que así demuestre su versatilidad y su independencia.
La línea, el color y la luz son la materia, si así puede llamarse a lo casi inaprensible, con que juega esta atrayente pintora gallega que toma como asuntos preferidos para sus cuadros el paisaje de su tierra y la floración de ese paisaje.
Trata, sí, a la naturaleza sin traicionarla en lo esencial, pero no deja de insuflarle un soplo de lirismo que la vuelve más delicada y alguna vez evanescente.
El buen gusto, por lo general tan olvidado y hasta desdeñado por los feístas, alienta en la obra de BALEY, artista original y de primera fila que empieza a ser altamente apreciada por su sensibilidad y por su maestría.
Carlos Martínez Barbeito
Presidente de Honor de la Real
Academia Gallega de Nuestra
Señora del Rosario.
Castro Couso
LA PINTURA DE BALEY PEREZ SÁNCHEZ
La realidad cotidiana trasmutada mediante el poder creador de una artista en una obra pictórica de puros valores estéticos. Una continua búsqueda de la composición, que pueda brindar un nuevo y diferente aspecto de las cosas en el continuo hurgar del pincel en la superficie de la tela, es la pintura de Baley, que con soltura se mueve constantemente en ritmos variados, otorgando esa sensación tan vital que indefectiblemente se percibe en sus bodegones que, lejos de las agotadas fuentes de la tradición, encuentra siempre un nuevo modo de organización.
Esa pauta vital creada por los ritmos, es acentuada en las flores, donde la pintora juega constantemente en ritmos radiales alrededor de un centro que, concentrándose en un punto, juguetea hasta conformar una serie de explosiones que se suceden jerárquicamente hasta las profundidades infinitas de la obra. Así es como ésta llega a ser algo más que las flores ó el bodegón, ya que utilizando esa composición o esos ritmos, consigue crear una obra donde los valores plásticos tienen la primacía; la temática llega a ser una excusa para ello. Pero más allá aún de los valores plásticos, esa libertada temática, le permite volcarse total y anímicamente en la tela, para otorgarle una trascendencia de un nivel espiritual que, de otro modo quedaría suprimido. De ahí, que las intensidades en puntos focales ó los agrisamientos ordenados estáticamente, sean producto de un estado de ánimo donde la mente dirige y la sensibilidad trabaja, para lograr esa infinita calma complementada por el vital dinamismo interior de la obra.
Armonías de cálidos de grises, movimientos convergentes, alternancias de claros y oscuros, significan la organización medida de las formas; paralelamente a ello un clima anímico que da a la pintura ese sabor intimista con un cierto álito de grandiosidad, muestra como conclusión un pintura de técnica perfecta, de calidad plástica sobremanera y con un mundo de cosas en el decir.
CASTRO COUSO
Ramón Faraldo
Ansias de Volar
Como el viento del Norte, llegó BALEY, la pintora, con su extensa producción debajo del brazo, es decir, una floresta o jardinería de calas, floreros<< sube lenta una nostalgia, no de luna, no de amor, nostalgia de un jardín sobre una mesa>>, dijo Salinas y acertó en parte. Hay más amor que nostalgia, más pasión lunar y terrenal, más ardimiento, más VAN GOGH que DAVID, más arrebato que prudencia en esta obra extensa, tumultuosa, inocente a veces, sabia otras, pero en ningún caso baldía incidental o casual.
A mi, la verdad, me arrasó esa vasta selva de pétalos, estambres, corolas, tallos erectos, ondulantes, inhalando rocío, silencio de violetas, clamores de primavera, otoño, triunfos de lo que es, llámese petunia, mimosa, siempre viva... Con estos elementos delicados, BALEY va construyendo su PORTICO DE LA GLORIA, que no se aspira como el de MATEO, sino que se inhala como un paraíso, se constata como una arquitectura mejor que impenetrable, abierto a todos los párpados, generosa hacia todos los gustos, soberana y acogedora, como la buena SAMARITANA.
De pronto, me habló de CEZANNE, el supremo, el ángel de las buenas, costosas y en suma, adorables pinturas, que aspiran a ser más que a parecer, a vivir como corazones más que a yacer como estatuas.
La pintora sabe siempre lo que hace. Lo sabe hasta el punto de dejarse arrebatar por su ensueño, por su amor a la libertad dentro de una conciencia y una ciencia más que suficientes para que nadie la reproche (su obra) de caprichosa o azarosa. Toda su obra de interior y de paisaje responde a un número de oro, a una geometría rigurosa, que guía, ordena, estructura, equilibra, sitúa en su lugar la curva, arabesco, cúspide y base hasta hacer de cada cuadro una suerte de álgebra anímica, una trigonometría de líneas, de inhalaciones, aromas, párpados, círculos, estrellas.
Sabe lo que hace. Hace lo que ama. Pregona la libertad por vía del querer. No se parece a OFELIA que < |
Baley - María Isabel Pérez
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